Sitting on the Porch: Not a Place, But a State of Mind, Michele Norris

sábado, 8 de enero de 2011

Dos palabras proscritas

 Sí, dos palabras proscritas en nuestro género si se usan combinadas: amor e incondicional. Suerte que convivimos con otras especies.

El más puro ejemplo de amor incondicional es el que muestra un perro por su amo. ¿Alguien da más?

Y de paso, os presento a nuestro nuevo morador: Lucas.