Sitting on the Porch: Not a Place, But a State of Mind, Michele Norris

miércoles, 20 de julio de 2011

Yo seré, tú serás, él será ...

Cuantas vidas vividas contigo!
Cuanta miseria, cuanta fascinación!
El reloj ya no hace tic-tac, ha dejado de sonar ;)
Y el tiempo se lo lleva todo... hasta el insistente déjà vu

Y ya no estás, porque ya no te veo.
Una mandíbula hincada,
un velo de amarga soledad negada,
un que no me llamen, porque casi he fallecido...

Y pierdes el norte,
y yo gano el sur.

Y la vida sigue,
a pesar de todos nosotros,
a pesar de ti y de mí, la vida se perpetua en un eterno bucle
que se alimenta, con suerte, de nuestros aciertos y errores.

Que no nos falte de ná, que no, que no!
dice la canción ...
pero, sobretodo, que no nos falte
la amargura de los desencuentros,
para aprender a convertirla en nuestra alíada.
La dulzura de los encuentros,
para tomarla como rival.

Yo seré... si tú eres.
Pero tambien seré,
aunque no seas.
Miraré hacia arriba y hacia abajo,
hacia dentro y hacia fuera.
Y me encontraré,
tarde o  temprano,
lo haré.
Y como dice el "poeta"*, ese será el más amargo de mis días
o el más placentero, o algo parecido ...

El poeta del instante, del sentimiento, del sortilegio.
"Puedo escribir los versos más tristes esta noche...."*
Y yo!
menudo mérito!
pero también puedo embrujarme,
o elevarme.

Puedo elegir,
y esa, es la verdarera esencia del ser,
leve o pesada,
ligera o acuciante.
Esencia, al fín y al cabo,

* Irremediablemente: Pablo Neruda

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