Sitting on the Porch: Not a Place, But a State of Mind, Michele Norris

sábado, 21 de julio de 2012

Rododrendron Labeagus


Yo quería contarte que
cada vez que se me corre el pintalabios,
aunque no use,
siempre estás ahí para decirme
que no importa.
Y lo sé.

Quería explicarte
que el silencio consentido
agradece cada palabra que no ha de pronunciar.
Y agradezco que me permitas callar,
en paz.

Y la excelsa libertad
de no justificar,
no explicar,
de poder ser
sin ambages, sin razones,
ser, siendo, a cada momento.

También quería relatarte
como calienta el alma
saber que siempre
habrá una memoria
dispuesta a escucharte.

Y podría decir
muchas otras cosas,
pero creo que ya las sabes.
Los colores sólo son necesarios
cuando nos rodeamos de grises.